Bajó a las profundidades de los abismos más oscuros, en solitario, para preguntarle a lo más antiguo del planeta si realmente existía la justicia.
El ente, absorbido por las sombras de donde nunca llega la luz, lo miró a los ojos y en su cabeza sonaron las palabras que había venido a escuchar:
“Llevas mucho tiempo caminando, viajero de lo desconocido, y tu interés reside en saber si existe o no la justicia. Mas sabes dentro de ti la respuesta a tu pregunta, y yo se que de vez en cuando se necesita escucharlo de otros por el simple hecho de que podemos dejar de creer en nosotros mismos. Has visto como tus mas grandes compañías se han fallado a ellas mismas y como tu mismo te has podido fallar. La palabra, tan antigua como el hombre, puede hacer reír al corazón mas deprimido y destruir los castillos mas fortalecidos. Pero cuando la palabra de una persona depende de la felicidad de otra cambian los valores más íntimos…
La justicia existe en las mentes de aquellos que son fieles a su propia palabra, en aquellos que por el simple hecho de no fallar a sus principios, siguen adelante por muy hundidos que se encuentren en el barro. Débiles son aquellos que creen confiar en su palabra y cuando menos se lo esperan, caen en la posibilidad de la bifurcación del camino y toman el equivocado; entonces, pobres de ellos, actúan en el error destrozando lo que tanto les ha costado construir. Más si al elegir el sentido no correcto intervienen en la vida de otros a los que la justicia y la palabra si son importantes, pueden caer realmente en el abismo al estar fallándoles…pues justificado esta que estos ausenten su compañía hacia ellos. Y no podrán reprochar nada.
Se que, viajero, has dejado de creer en la justicia por todo lo que has visto, pero también se que tienes la certeza de que todo cambie, porque, allá tu, confías y quieres mucho al ser humano, no por ser uno de ellos, sino porque vivir en soledad te aterra mas que el infinito. Pero eso esta bien, porque si confías en alguien, es que ese alguien merece la pena y algún día, vendrá a visitarme como tu lo has hecho hoy. Y yo podré enseñarle como te he enseñado a ti. Pocos son los que vienen a verme, pues poco merece la pena en este mundo, pero con personas como tu, eso puede llegar a cambiar en esa medida de tiempo que llamáis futuro.
Ahora, efectúa el pago acordado”
Y el viajero pagó al ente supremo. Diole una fracción de su tiempo de vida y marchose por donde había venido.
Y entre sombras quedó lo más antiguo, relamiéndose los labios por el pago que acababa de recibir.
Aphex Twin - Blue Calx from Heady on Vimeo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario