miércoles, 11 de agosto de 2010

El verano no me conoce...



...el solo dejo el amor en mi mar







-¿Y si te dijera que existe un lugar perdido en la mente al que podemos ir siempre que queramos donde no estaremos influenciados por el miedo, en el que poder volar a nuestras anchas?

-SssshhhH... no lo digas muy alto o... van a empezar a molestarnos!!!

:)



Libertad de pensamiento y escape...

por los viajes...

...y para los reencuentros



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lunes, 2 de agosto de 2010

El Viajero Y Su Sombra



...he vuelto... demasiado humano...



Entonces cuando partió el hombre corrompido sintió dejar atrás tantas cosas... tantas cosas que si girara su cabeza seguiría teniendolas delante de él. Partió con la intención de purificar su alma, negra por el paso del tiempo, con la intención de no echar de menos, para el paso de los años... para salvarse a sí mismo. Metió en su equipaje una porción de egoismo y otra menos grande de nostalgía, mas parecieran máscaras de sentimiento para aquel que no podía sentir en ese momento. Y es que, en ese instante el recipiente del cuerpo era lo único que lo camuflaban como humano.

Y poco a poco fue alejandose de su galaxia, repleto de cosas que no significaban nada y que lo significaron todo.

No volvió a empezar de cero -que ridiculo- sino que continuo escribiendo su historia dandole un enfoque diferente. Sonaba divertido y no resultaba engañoso, asi que... ¿por que no?
En ese momento solo importaba él y él no podia sentir nada, ergo no habia nada que perder (seguia conservando algo de egoismo en su maleta).

Miró a las estrellas del nuevo destino y le parecieron algo diferentes, no lo suficiente como para intentar alcanzarlas, o saciar su vacio. Recordaba que una vez quedó prendado de una estrella que le lleno el pecho de su luz, y que una vez que murió siguió emitiendo su reminiscencia hasta que lo volvio loco. Imaginad que continuais prendados de un recuerdo que no existe.

Se perdió en las nebulosas mas sorprendentes, recorrió lo extraño cabalgando cometas, pudo estar cerca del sol si hubiera querido...

Y entonces la vió. No sabía si la observó por primera vez o si ya se había fijado en ella por los periplos de su vida (¡que mas dá!). Y como por arte de lo sobrenatural su pecho volvió a llenarse de dulce sabidura. Una sonrisa emergió de nuevo de sus labios. Sus ojos transmitian el infierno, pero había algo bueno en ellos de nuevo. Y se dejo llevar por su estela vagando por la noche estelar, deseando que no acabara nunca ese sueño...






Realmente ya no vagaba, ahora iba acompañado de su estrella hasta el final de la cascada de Medusa para enseñarle lo mas impresionante que él habia visto nunca. Y vivieron una vida entera en cuestión de días...



Entonces tuvo que regresar... y no podía saltarse las reglas, tendría que regresar de la misma manera que había partido. Tendría que dejar atras aquella estrella en aquel cielo. Habría apagado todos los demás astros para que esto no fuera así, pero ya se había saltado demasiadas veces las normas a lo largo de su multiple existencia.



Lo curioso de todo es que en el mismo momento en que regresó ya no se sintió vacio... ¡Sintió! Despues de mucho volvió a sentir. Consiguió encontrar lo que le faltaba dentro de él. Y aunque no se encontrara a su lado, seguía llenando con su luz a la distancia.
¿Y que mas da que esa luz ya se haya convertido en aquella que se sigue transmitiendo una vez muere su portadora?
Ahora tenía la esperanza de volverla a encontrar otra vez y eso ya significaba mucho, significaba sentir algo.




He vuelto demasiado humano, y eso me inunda el pecho.


No hablo de amor, es algo mas fantástico que eso, hablo de estrellas.