lunes, 13 de diciembre de 2010

El génesis de lo indescriptible

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Un buen día decidió viajar por el mundo, pero se le quedo pequeño


Quedó hipnotizado por la inmensidad del oceano, las olas, el influjo de la luna, la plenitud del cielo


Sonrió a otras sonrisas que transimitieron su alegría por donde pasaran


Leyó cosas que la humanidad aún no esta preparada para asimilar amablemente


Se bañó en las aguas del conocimiento que le proporcionaba su travesía


Disfrutó de lo emocionante y se emocionó con lo misterioso


Olió flores que jamás fueron descritas en los libros y se hizo un ramo con su inspiración


Escuchó melodias indescriptibles del sonido del viento entre los rincones de las montañas


Conoció tanto a personas maravillosas como a seres despreciables, de los cuales aprendió, con los cuales lloro, a los cuales intentó comprender


En el camino, largo camino, se cruzó con cosas tan extraordinarias que cambiaron su forma de ver su alrededor


Partió para encontrar aquello que siempre estuvo buscando


Un buen día decidió viajar por el mundo

...





Entonces decidió aventurarse con las estrellas