jueves, 22 de marzo de 2012

Los lamentos del Viejo

Encontrábase un viejo anciano en lo alto de una colina, arrodillado ante una imagen de piedra. Mientras las lágrimas recorrian el semblante de una vida llena de conocimientos, su voz se alzó en el viento, pintando de color azabache las siguientes palabras:

-¿Por qué, oh creador del Universo? ¿Por qué experimentaste conmigo de aquella manera? Desde muy temprana edad introduciste en mi cabeza una idea, un pensamiento que me ha acompañado a lo largo de mi larga existencia, atormentandome, asustandome, privandome de un solo minuto de tranquilidad. Por mi escala social he tenido que aprender a vivir con ello, a disimular entre risas y compañias que dentro de mi existía esa preocupación. Como creador experimentado, tuve que realizar cada obra que mostré al mundo (incluso aquellas que me guarde para mi) bajo la influencia del miedo; todo lo que ha salido de mi cabeza lo ha hecho inspirado por el terror que sentía…

¿Por qué, oh creador de las ideas, has tenido que enseñarle a un niño el significado de lo INFINITO? Dime tu, ¿por qué me ha tocado vivir una vida con límite de tiempo en un Universo donde existe la infinitud?

Y en la cabeza del viejo se grabaron las respuestas del que podría ser el autor de la existencia:

-Querido amigo mio, bien es sabido que mas que por anciano se te conoce por Sabio.¿ Acaso no es cierto que hayá donde se escuche tu nombre este es sinónimo de sabiduria, de un pleno camino recorrido en todas sus facetas?

Así pues, al introducir en tu cabeza la idea de lo INFINITO no hice mas que darte la oportunidad de que, por tus acciones, tu nombre sea recordado mas allá del fín de la eternidad.

En la inmensidad del cielo

Miré al cielo oscuro en la última noche de Invierno. Miré al cielo y solo encontré una Estrella. Normalmente, en el pequeño punto en el que vivo, una noche normal suelo contar doce de estas; pero ese día solo brillaba una.

Froté mis ojos ya que, quizas, solo hubiera sido parte de mi imaginación. Al abrirlos seguía la misma Estrella, deslumbrante, solitaria en la inmensidad. Por mi cabeza pasaron multitud de ideas, de pensamientos acerca de esto…

Horas mas tarde, aun en la noche, tuve la oportunidad de repetir el contacto visual con el cielo para descubrir que todo había vuelto a la normalidad.



No se si el hecho de que solo una Estrella brillara en el cielo fue parte de mi imaginación o si incluso ahora mismo estoy divagando y todo formó parte de un sueño. El caso es que, sueño o realidad, aquella Estrella hizo que en mi cabeza sonara el llanto de desesperanza mas triste que jamás he tenido la oportunidad de oir.


viernes, 9 de marzo de 2012

Nostalgia y Futuro

A veces sueño que todo era como al principio… pero despierto y las cosas siguen igual.



Añoro el pasado, no porque esté en descontento con el presente, ni mucho menos, pero echo de menos la tranquilidad que mi cabeza soportaba hace un tiempo. Recuerdo que todo era mucho más sencillo; los muros de mi mente reflejaban la estabilidad de mí día a día, la seguridad de tener una parcela propia en el mundo onírico al que solía viajar. Ahora, vuelo a los lugares del pasado, pero estos son totalmente diferentes; sus edificios han cambiado de aspecto, ya no gobierno sobre sus fronteras...


-Extraño a mi Estrella, la extraño con toda mi alma.


-Entonces, ¿quieres dejar de explorar Agujeros Negros, aún sabiendo el conocimiento que esto te aporta?


Puede que, de nadar en los mares de lo desconocido de este nuestro Universo, haya perdido todo ápice de cordura. Puede que, realmente, sienta nostalgia del pasado porque aun no haya podido comprender el futuro que me depara.


Una cosa esta clara: vivo para y por aprender continuamente, ya sea tanto en lo ameno de las estrellas como en el torbellino del éter cósmico. Y eso no difiere entre pasado, presente y futuro.





A veces sueño que todo era como al principio… pero despierto y las cosas siguen igual… Más no me importa porque, al menos, sigo soñando.