jueves, 22 de septiembre de 2011

Las fotografias del recuerdo


Y si ella no sabia donde me encontraba, tendría que ir a buscarla. Alce el vuelo y surque los cielos...

Y por más que busque, mi enmienda fue en vano. Cada cielo distinto que sobrevolé escondía encantos que atraían a mis oídos… mas no era eso lo que buscaba mi corazón.

Tras días que parecieron siglos, mi mente nostálgica creyó volverse loca. Ni el sueño ni la comida apetecianle a mi cuerpo. El dolor torturaba mi alma y la envejecía a cada segundo.

¡Tenia que encontrarla!

No se si fue por el agotamiento, o porque el destino así lo quisiera, todo volvió a pararse y escuche el sonido del viento:


-Abraza el sueño al caer el Sol


Y me lancé a los brazos de Morfeo…

Estaba viajando al mundo de los sueños. Me encontraba en la blanca inmensidad, flotando, etéreo. Había una luz al fondo, a la que debía llegar. Por supuesto, me abalance hacia ella. Y cuanto mas me acercaba, más oscuro se iba volviendo todo. Se dibujaron unas oscuras nubes que brillaban como brillaría el odio de los dioses. Y de estas cayeron los rayos más fieros que atravesaron mi esencia…

¡Pero eso no me importaba, debía llegar como fuese, ya quedaba poco, lo estaba consiguiendo!


-Quizás no gustes de lo que se encuentra al final del camino…


Pero ya había llegado. Estaba en el lugar de mi memoria en el que se guardan todas esas imágenes importantes en el transcurso de una vida. Eran esas fotografías mentales con ella, todos esos momentos que seguían dentro de mi recuerdo. Y las observe una por una, riendo, llorando, emocionándome con cada distinta que mis ojos vislumbraban.


Todo se volvió oscuro. Abrí los ojos. Había despertado….


Ahora, ya sabia donde se hallaba. Sabía que iba a ir a buscarla en ese mismo momento. En ese momento y no otro.


Pese a lo que pudiera encontrarme…



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